Wednesday, July 01, 2009

Adiós, Michael, adiós




Estoy muy apenada por la muerte de Michael Jackson, el cantante negro que se volvió blanco misteriosamente sin haberle dicho a nadie cómo lo consiguió. Yo fui fan del Michael más negro, cuando todavía llevaba coletas y sólo paseaba por las calles de Oviedo. Bailaba sus canciones. Forraba el libro de matemáticas con su poster. Aún no había descubierto entonces la magia de las letras de Sabina ni conocía a mi doncella Maripuri.

Me sentí vieja al saber lo de Michael. Los años pasan. Van muriendo los que te rodean. Sientes miedo.

-Esta triste, mi Princesa -observó Maripuri-. ¿Quiere un café?
-No, Maripuri, gracias.
-Necesita usted unas buenas vacaciones. Le sugiero que vaya a veranear a La Coruña, mi Princesa. Allí se puede alojar en la Torre de Hércules. ¿Sabe que la han declarado Patrimonio de la Humanidad? No salió mucho en las noticias porque había muerto Michael Jackson y una estrella del pop es más importante para la gente que un faro romano.

Este verano vamos a quedar sin vacaciones casi. Yo pensaba que reduciríamos nuestra estancia en Mallorca para ir al Caribe, pro ejemplo, pero no; nos quedamos en Madrid más días asándonos de calor.

-La piscina está fría, Leta -me consuela mi Felipín-. Hemos comprado dos sacos de arena para hacerles una playa a las niñas.
-Al final vamos a tener playa en Madrid.
-También les compramos flotadores. Sofía todavía no sabe nadar y Leonor nada bastante mal.

Sigo pensando en la extraña muerte de Michael Jackson. Me acerco al botiquín y tiro las aspirinas Bayer más otros medicamentos que no sé para qué son.

-¿Qué haces, Letizia? -protesta doña Sofía-. No tires mis medicinas. Trae, anda. Ibas a tirar mi elixir de la felicidad.

Doña Sofía me confiesa que se automedica para ser feliz.

- Recuerda, Letizia: cuando discutas con el marido, una aspirina te cura el dolor de cabeza y evita un divorcio.
.Layra Ponte no debió tomar aspirinas entonces -comenta la niñera Rafaela.
-¡Calla, Rafaela! -la recrimino.
-El senador Anasagasti escribió un libro muy ameno sobre el ciudadano Juan Carlos. Trata el tema de las amantes.

Doña Sofía se marcha espantada. Yo también me aparto de la niñera. Si mi Felipín me pone los cuernos, no quiero saberlo.

Mi Felipín está escribiendo un telegrama de condolencias. Me lo enseña. "La Princesa y yo le manifestamos nuestro más profundo dolor por el fallecimiento de Michael Jackson". El destinatario es Barack Obama.

-Bien, Felipe. Te estás ganando el sueldo.
-¿Sabes que Belén Esteban gana más que nosotros, Leta? En España vale la pena nacer en San Blas. El proletariado tiene mejor futuro que la aristocracia.

Me deprimo más. Mi moral vuelve a levantarse cuando oigo cantar a Leonor. La Heredera del Heredero nos va a sacar de pobres. Baila mejor que bailaba Michael Jackson y tiene un chorro de voz que hace temblar los cristales. Los Borbones no pasarán hambre. Mi Leonor podrá pagar todos los divorcios que se avecinan, el siguiente creo que será el de nuestra prima Simoneta. También podrá hacer frente a los arreglos de los ascensores de Cataluña. Es horrible lo mal que andan por el este. Mi Felipín, el Presidente Montilla y una servidora estuvimos media hora encerrados en un ascensor cochambroso. Cataluña debe reclamar más financiación. Hasta los ascensores de mi palacio son mejores que los que hay en el palacio de la Generalitat. Pobres.

Mi niña Leonor sigue cantando. Es la gloria bendita. Soy feliz. Por primera vez veo el futuro como un episodio maravilloso que he de vivir. ¿Ocupará mi niña el hueco que deja el rey del pop sin cubrir en el mercado musical internacional? Dios lo quiera. Los Borbones necesitamos mucho dinero para poder vivir con dignidad.

Monday, June 15, 2009

Brotes verdes en La Zarzuela



Los brotes verdes llegaron a La Zarzuela gracias, según dice mi doncella, al buen hacer del gobierno de Zapatero y al mejor hacer de la oposición. Maripuri está eufórica. Nunca la había visto tan feliz.

-Estamos saliendo de la crisis, mi Princesa. Una amiga mía encontró curro en el plan E de ZP. Es un trabajo serio, de pico y pala, y le pagan bien.
-¿Trabaja de albañil tu amiga, Maripuri?
-No exactamente. Digamos que es cavazanjas. Mi amiga disfruta un empleo de nueva creación.

Me alegré infinitamente. Yo no creo mucho en las macromagnitudes, pero cuando le pones nombre a un nuevo cotizante a la Seguridad Social, empiezas a creer las cifras positivas de nuestra economía, los brotes verdes.

El padre de la niñera Rafaela también es un nuevo empleado. La niñera Rafaela estuvo muy preocupada los pasados meses porque pensaba que su progenitor no iba a volver a encontrar empleo.

-Rezo para que no prejubilen a papá -me decía-. En Lanzarote con quinientos euros no tienes ni para desayunos.

Finalmente, el plan E lo reincorporó al mercado laboral. Es otro cavazanjas, como dice mi doncella.

Hasta el marido de la cocinera Ángela fue contratado.

-Zapatero es muy bueno, Alteza. Mi esposo, pese a beber mucho, fue aceptado para hacer carreteras.

Mi Felipín llamó a Zapatero para agradecerle su trabajo. Se ofreció para poner las primeras piedras de las zanjas.

-La Princesa y yo queremos potenciar el cambio de modelo económico con nuestra presencia.

El Presidente tomó nota. Ya nos llamaría para las inauguraciones de las nuevas aceras.

-¿Ha cambiado el modelo económico, Felipe?
-Sí, Leta. Hemos pasado de la construcción especulativa de viviendas a la construcción productiva de aceras, carreteras y jardines.

Quedé asombrada con las explicaciones de mi Felipín. Los que estudian en Georgetown salen listos.

-Niñas -les dije a mis Infantitas-, no os asombréis si alguno de vuestros primos acaba de albañil de aceras. En nuestro país todos se empelan en la construcción de carreteras, parques y jardines desde que cambió el modelo económico.

Leonor me mira con cara de espanto. La pobre cree que todos los Borbones tienen un trabajo de agitar el brazo. Sofía me pregunta cuándo irá al colegio.

-Pronto, hija. Con un poco de suerte, los brotes verdes darán para pagaros Los Rosales a las dos.
-¿Y si no pagamos? -pregunta Leonor.
-Pues quedamos a deber y punto.

Mi doncella me riñe por hablarles a mis niñas con tanta contundencia. Cree Maripuri que a los niños sólo se les deben contar noticias positivas. Así lo hago:

-Niñas, la tía Laura y el tío Beltrán se han divorciado.

Maripuri se echa las manos a la cabeza. No me entiende.




Saturday, May 30, 2009

Resaca de Comuniones




Quedé hasta las narices de tanta Primera Comunión. Los dos mayores de Cristina y la niña de Elena se iniciaron en el Cuerpo de Cristo y me dejaron la cartera temblando. A los niños de hoy ya no los puedes despachar con un globo terráqueo o un reloj de seis euros. Quieren móviles con cámara, mp3 y no sé cuántos adelantos más.

Mi Felipín y yo pasamos un apuro económico. Mi doncella Maripuri tuvo que echarme una mano con una venta de fotos privadas al ¡Hola! para que pudiera financiar tres móviles de última generación para mis sobrinos.

-Venderemos sus fotos de pedida, mi Princesa. Usted salía muy favorecida de Armani. Mire, esta foto donde doña Sofía le coloca un collar vale por lo menos mil euros. Por la fotografía de la cena familiar podemos pedir 3000 euros. Las restantes se las dejamos a 600 euros.
-¿Crees que pagará tanto el ¡Hola!, Maripuri?
-Sí, mi Princesa.

La niñera Rafaela también me echó una mano. Llamó a las revistas y les pidió una indemnización por fotografiar el gesto cariñoso de mis dos Infantitas en la comunión de los Urdangarines.

-Son menores de edad -los amenazaba-. O pagan o me chivo al Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.

Los directores de las revistas pagaron. Antes de llegar nosotros a Colombia de viaje oficial llegaron los cheques a la Zarzuela por correo urgente.

-Tenemos dinero, ciudadana Leti -me informó la niñera-. Pueden estar tranquilos en Colombia: sus hijas no pasarán hambre.

Mi temor era otro. ¿Y si Jaime y Elena se peleaban? Las Herederas del Heredero corrían peligro. Llamé a mi doncella y le pedí que no las llevara a la comunión de Victoria Federica. Maripuri me prometió alejar a mis niñas de los conflictos conyugales.

-Comerán en la cocina, mi Princesa. No creo que sus cuñados vengan a pelearse a la zona de servicio.

Creo que no llegaron a tanto. Marichalar y Elena sólo se pusieron malas caras delante del colegio de sus hijos con la pobre suegra de testigo.

Desde Colombia me conecté a los medios por Internet. Nada nuevo. Peñafiel se estaba ganando la vida a nuestra cuenta por las televisiones. Decía que mis hijas les chupan plano a sus primos. Ese hombre no entiende que las Herederas del Heredero tienen derecho al mejor sitio en las portadas de las revistas.

Maripuri me envía un e-mail con la lista de invitados para las primeras comuniones de mis Infantas. Leo asombrada: "hay que buscar patrocinadores". La llamo para que me lo aclare.

-Pues muy sencillo, mi Princeesa: los empresarios españoles pagarán los gastos de las comuniones a cambio de unos pequeños bordados con el nombre de sus empresas en los vestidos de las Infantas.

Tiemblo de horror. Jaime Peñafiel nunca acabaría de criticarnos. No, no, mis niñas irán de blanco y sin patrocinios por muy pobres que seamos.






infantas

Thursday, May 21, 2009

Cinco años de feliz matrimonio




Mi Felipín y yo celebramos el quinto aniversario de nuestra boda por todo lo alto. La crisis económica no se notó en nuestros festejos privados. Cantantes famosos, bailes, mariscadas,... El viaje romántico lo dejamos para el mes de agosto, cuando el personal esté de vacaciones y no se rasgué las vestiduras porque los Príncipes van de crucero por el Caribe.

Soy feliz. La vida me sonríe. Mi marido está tan enamorado de mis huesos que no creo que deje de amarme nunca, pro mucho que Maripuri jure y perjure que vamos a sufrir la crisis de los siete años.

-Lo dice el tarot, mi Princesa.
-¿Me divorcio del Príncipe?
-No, pero va a pasarlo muy mal, mi Princesa -insiste mi doncella.

Tonterías. Mal sí que lo pasé cuando vi en la tele como abucheaban nuestro Himno nacional. Pensé que entre el Barcelona y el Atlético de Bilbao proclamaban la desaparición de España en la final de la Copa del Rey. Doña Sofía regresó con un dolor de cabeza que no se le curaba con las aspirinas Bayer. Su Majestad, en cambio, lo tomó con filosofía.

-Nos va en el sueldo -comentó.

En mi sueldo no va, estoy segura. No tengo ningún plus por abucheos.

Pero sigamos hablando de mi aniversario de boda. Mi Felipín me regaló diamantes comprados en la joyería Suárez que patrocina Isabel Preysler.

-No me hicieron rebaja, Leta -se lamento-. Temo que este gasto repercuta en un mayor déficit presupuestario.
-¿Te gustan los pantalones que te compré? -le pregunté.
-Mejor no los pongo, Leta. Se parecen a unos pantalones de trapecios que tenía mi ex cuñado Marichalar. Peñafiel pondría el grito en el cielo si me viera de esta guisa. No, Leta, no. Yo estos pantalones los llevo a Cáritas para que se los den a un pobre.

Mi Felipín sólo sabe vestirse de Príncipe: muy clásico, muy serio y muy formal.

-¿Me querrás siempre, Felipe?
-¿Y tú, Leta? ¿Seguirás conmigo cuando sea viejo? ¿No me abandonarás si llega la III República?
-Dile a Su Majestad que abdique, Felipe. Quiero ser Reina de España y no sé si este país resistirá unido mucho más tiempo.

Su Majestad se negó a abdicar. Quiere ser Rey hasta que muera.

-¿Y si morimos nosotros antes, Felipe? -le pregunté-. Usted puede vivir muchos años.
-Dejadme criadas las nietas.

Doña Sofía nos pide que no hablemos de cosas tristes un día de celebración. Quiere que hagamos un publireportaje para el ¡Hola!

-Sois un ejemplo. Ninguna pareja española sigue enamorada tras cinco años de convivencia. Juanito y yo aguantamos enamorados cinco meses, después seguimos casados por los hijos y, estos últimos años, no nos hemos divorciado por los nietos.

Pienso que yo jamás permaneceré casada por mis hijas cuando se nos termine el amor a mi Felipín y a mí. Bueno, aguantaría hasta cuernos por la Corona. España bien vale una cornamenta.

Tuesday, May 12, 2009

La corrupción del PP



Estoy siguiendo con mucho interés la corrupción del Partido Popular, todavía presunta porque los jueces no los han enchironado. Todo llegará. Con un poco de suerte, veremos a los GEOS asaltando Génova 13 en un telediario. Espero que no sea el día de las elecciones europeas. Sería mucho lío seguir los comicios y las detenciones de los corruptos a la vez.

Mi Felipín dice que a él no le extraña la corrupción del PP.

-Viven muy por encima de sus posibilidades, Leta. Rajoy viste trajes Milano y Esperanza va siempre de Zara.
-¿Tanto se encareció Zara, Felipe? Antes de casarme contigo, los currantes íbamos de Zara.
-Yo nunca puede comprar en Zara, Leta. Mi primer traje me lo confeccionó el sastre de Su Majestad. Ahora voy de Armani, una firma muy económica que me recomendó Almódovar.

Leo en "el Mundo" que los del PP tienen las fiestas de cumpleaños de los niños gratis. ¡No hay derecho! Yo pagué una pasta por el cumpleaños de mi niña Sofía. Treinta mil euros me clavaron por una merienda sin payasos.

-Son ricos, mi Princesa -me asegura mi doncella-. Los del PP tienen pasta de verdad. ¿Sabe que Rajoy compró Facebook? Abrió la chequera y se hizo con un Facebook pepero. Lo llama popular.es.

Entro en Internet y flipo a colores. ¡Qué nivel! Se me ocurre comprar otro Facebook para nosotros. Su Majestad no quiere oír hablar de Internet.

-Será el fin de la Monarquía, nuera, el fin. La Monarquía es una institución conservadora.
-Yo me siento progre, Majestad.
-Eres monárquica, nuera.
-Mi corazón es rojo.

Su Majestad pone fin a la discusión con un portazo. A mi suegra no le pido su opinión porque nunca en su vida tocó un ordenador.

-Usted tiene blog, mi Princesa -me consuela Maripuri-, un blog más visitado que todos los Facebook del PP.

Se me levanta la moral. Llamo a Génova 13 y les digo que soy una princesa con blog. Me dan las gracias por votar al PP.

-¿Oiga! ¡Yo no voto al PP ni borracha!
-Muchas gracias por su voto, señora.

Llego a la conclusión de que estoy hablando con una máquina. Va a ser cierto que los del PP se informatizaron. La corrupción da para mucho.

-Felipe -le sugiero a mi marido-, nosotros también podríamos ser corruptos. Yo estoy dispuesta a aceptar regalos de ese Correa del caso Gürtel.
-¿Qué bebiste, Leta?
-De momento, agua, pero cuando nos regalen champán francés, eso beberé.
-El PP tienen mal futuro, mi Princesa -me asegura Maripuri-. Los veo en la cárcel.

No es mal sitio. En la cárcel siempre trataron bien a los políticos y a los empresarios. Por lo menos allí no tienes que llevarte la nevera, como hizo mi cuñada Elena cuando cambió de casa hace unas semanas.

Tuesday, April 28, 2009

Carla Bruni en España



Al lado de Carla, me siento como si estuviera en el concurso de Miss Mundo representando a España. La miran, me miran, quieren fotografiarnos juntas. ¡Qué nervios! Tuve que contenerme para no morder las uñas delante de los fotógrafos.

Carla habla mucho de su hijo y del hijo que quiere tener con Sarkozy. Yo no me enteraba de mucho de la conversación porque estaba nerviosa. Doña Sofía, en cambio, entendía todo. Supuse que hablaban de niños y dije que mis Infantas son muy guapas, comen bien y no dan guerra.

-Madame Sarkozy habla de hombres, Letizia, de sus parejas -me aclaró mi suegra.

Callé. Una princesa de España no habla de un ex marido profesor de instituto; sólo habla de su Príncipe y futuro Rey de España.

Sonsoles, la mujer de Zapatero, también estaba nerviosa. Agarraba a ZP por los dos brazos como si Carla le fuera a birlar al marido. Le di un codazo y le susurré:

-Tranquila, Son, a Carla no le gusta Zapatero: sólo le van los tíos de derechas.
-¿Le gusta Aznar? -me preguntó, asombrada.
-Creo que sí. Aznar es pequeñito como Sarkozy.

Mi doncella se hizo amiga de Carla. Si me descuido, Maripuri acaba en París leyéndole el tarot a la primera dama francesa.

-Es culta, elegante, amable, guapa, buena persona,...
-¿No te habrás vuelto lesbiana, Maripuri?
-No, mi Princesa. He decidido casarme con un político. Nunca están en paro. Mi modelo femenino a seguir es el de Carla Bruni.

Carla quiso visitar El Prado. Los Reyes tuvieron el honor de acompañarla por eso del protocolo. Aproveché la tarde para acicalarme. No quería brillar menos que la Bruni en la gran cena del Palacio Real.

Mi Felipín no se tomó la visita tan en serio como yo. Me desespera su tranquilidad, su poca ambición.

-Hasta Urdangarín tiene más ambición que tú, Felipe. Ahí lo tendremos en Washington codeándose con Obama después del verano.
-Sarkozy me pone nervioso, Leta. Temo que te enamores de él.

Nerviosos nos pusimos todos cuando Carla Bruni estornudó en plena cena.

-Tus estornudos son sanos, mi amor -le dijo Sarkozy.
-¡Maripuri! -grité, hecha un flan.

Mi doncella se acercó a la gran mesa y le pedí que no dejara salir a las Herederas del Heredero. Carla volvió a estornudar. No había duda: la italofrancesa estaba griposa y sabe Dios qué gripe le había dado.

-¿Fuiste a Cancún, Carla? -le pregunté.
-No, querida. Creo que fuiste tú la que anduviste por México hace una década.

Enrojecí como una amapola. Carla quería airear mi pasado íntimo. Doña Sofía me echó un cable sacando el tema de sus nietos.

-Mis nietos catalanes se van a hacer yankis. ¡Dos años estarán en Washington! Suerte que tengo cuatro nietos en Madrid. Las Infantas son preciosas.

Carla Bruni centraba su atención en Su Majestad y en Sarkozy. Mi doncella tiene razón al considerarla un ejemplo a seguir: es una mujer que va directa al poder. Carlas jamás se casaría con un Heredero sin fecha de coronación conocida.




Monday, April 13, 2009

Mi compasión hacia los parados


Tuve que cambiar una página entera de mi diario privado porque la actualidad me la dejó obsoleta. Había escrito mis impresiones sobre el ex ministro Solbes y sus desaciertos en la gestión de la crisis económica. Rompí la hoja. No era nada cortés por mi parte criticar a un desempleado. Yo siento mucha compasión hacia los parados, especialmente hacia los que se quedan sin un buen sueldo.

-Pobre Solbes, ¿qué será de él? -le pregunté a mi Felipín.
-Creo que cobrará una prejubilación, Leta, no debes preocuparte.
-¿Quinientos euros?

Mi Felipín desconocía la cuantía de las prejubilaciones. Maripuri me aseguró que no pasan de seiscientos euros mensuales.

-Por lo menos en Galicia, mi Princesa. Mi padre está prejubilado y no cobra más.

No me extraña que mi doncella trabaje tanto. Yo también me pluriemplearía para que no le faltara la comida a mis Infantitas si no cobrara más de seiscientos euros al mes. Supongo que los hijos de los ministros despedidos hacen horas extras para ayudar económicamente en casa.

-El ex ministro de Cultura es el que peor lo tiene, mi Princesa. Es poeta y todos los poetas son pobres.

Se me encogió el corazón. ¿Cómo se había atrevido Zapatero a despedir a un poeta pobre? Agarré mi móvil y llamé a La Moncloa. Me dijeron que Zapatero estaba ocupado.

-Habla con Obama por el teléfono rojo -me dijo Sonsoles-. Son muy amigos, Alteza. No se extrañe usted si España acaba unificándose con Norteamérica.
-Creo que los ex ministros pasan hambre.
-En España nadie pasa hambre, Alteza. Somos el Primer Mundo.

Quedé tranquila y puede centrarme en mis vacaciones de Semana Santa. Llevar a dos Infantas a Mallorca es un poco complicado. La estancia es otro suplicio. Cada vez que veo un paparazzi cerca, temo que me descarríen las niñas.

-¿Y si acaban como Belén Esteban, Felipe? ¿Imaginas a tus hijas vendiendo sus intimidades en el programa de Ana Rosa?
-No, Leta. El Estado tiene buenos sueldos y mejores prejubilaciones. Leonor y Sofía tienen sus futuros garantizados. Démosle gracias a Dios.

Encendí el televisor para hacerlo. Las procesiones que echaban por la tele me inspiraban para rezar.

-¿Qué haces, mami? -me preguntó mi Leonor.
-Rezo, hija. Hay que darle gracias a Dios por haber situado a la patria en el Primer Mundo.

Estaba a mitad de un padrenuestro cuando se me ocurrió que Zapatero podía despedir al Rey.

-¡Felipe! -grité-. ¡Ya podemos ser Reyes! Llama a Zapatero y pídele la prejubilación de Su Majestad.
-¿Qué dices, Leta?
-Que La Zarzuela se apunta a la renovación de cargos. Mírate al espejo, Felipe. Ya tienes cara de Rey de España. ¡Eres Felipe VI! Serás el Rey que saque a los españoles de la mayor crisis económica de la Historia.
-Hablas como una pitonisa, Leta. No debes conectarte tanto al tarot del ordenador. Recuerda que hay que reducir gastos.

Yo apoyo el consumo. Me volvía a conectar con mis brujas. Aciertan más que mi doncella y me llaman cariño. Según ellas, no voy a ser una mujer prejubilada. Respiro aliviada. No me tocará una pensión de quinientos euros como al pobre ex ministro Solbes.